
Perro hambriento
Come lo bueno. Pasa de los ladrillos.
Ayuda a un perro hambriento a comerse todo lo que se puede comer. Mantén el dedo pulsado para que siga masticando mientras pasa la comida, y suéltalo cuando lleguen ladrillos, bombas u otras cosas que no deberían estar en un cuenco. Los huesos, el pollo y los filetes no son problema, pero la comida en lata, el café, el chocolate y el chile pueden acabar con la partida hasta que compres la mejora adecuada. Recoge monedas para comprar dientes más fuertes y remedios útiles y que en cada nivel haya más cosas en el menú.
Parte de la familia de juegos FRVR, a los que juegan millones de personas de todo el mundo cada mes.